lunes, 24 de octubre de 2011

Irse de rositas


Provoca en mí un sentimiento profundo de rechazo, que linda con la repugnancia moral, esa intención de pasar página como si aquí no hubiera sucedido nada, como si se tratase de un cambio de estrategia y nada más, es decir, lo que no se ha conseguido matando a mansalva se ha de intentar de formas menos violentas.

Quienes así piensan y actúan están legitimando la violencia, esto es, quieren decirnos que las niñas de la Casa Cuartel de Vic, por poner solo un ejemplo, fueron asesinadas para alcanzar ciertos objetivos políticos. Con ello se nos dice también que el fin justifica los medios, o lo que es lo mismo, que todo vale. Por consiguiente, nadie debe exigir responsabilidades, ni judiciales, ni éticas, ni políticas, ni de ningún tipo.

Esa forma de pensar, sobre ser totalitaria y antidemocrática, pisotea la ética y constituye en sí misma una descomunal estafa, arroja al arroyo el estado de derecho, tritura la civilización y deja inermes a los ciudadanos ante la barbarie, a los pies de los caballos.

4 comentarios:

José Miguel Ridao dijo...

Tienes toda la razón, Javier, y somos muchos los que pensamos así. Es lamentable que los políticos no recojan este sentir, según ellos dando lecciones de democracia, cuando lo que dan es lecciones de miseria moral.

Un fuerte abrazo.

Joselu dijo...

Te entiendo y comparto esa repugnancia, pero la pregunta a continuación es qué hacer con esos 250000 votos que, tal vez, tienen parámetros distintos y que van a ser depositados. Podemos sentir repugnancia pero eso no nos libra del problema político que tenemos delante. Y que, a partir de ahora, habrá de dirimirse por medios políticos. Espero. ¿Qué hacer? Cada periódico, cada foro de opinión da su versión del asunto. Debido a mi anterior post recibí amenazas de las Víctimas del terrorismo (el mismo Alcaraz quería denunciarme ante la fiscalía).

La situación nos coge con el pie cambiado. Habíamos ansiado tanto este momento que podemos cometer errores para "pagar" la benevolencia de la banda.

Entre nosotros, menos mal que no lo gestionará Zapatero. Lamento decir esto porque yo le voté y no votaré a los otros, pero hace falta firmeza y claridad de ideas.

Saludos cordiales.

Javier dijo...

No sé que otra cosa podemos esperar de una sociedad, un Estado y una clase dirigente tan blandos que han sido incapaces, incluso, de exigir responsabilidades a unos cuantos miles de banqueros, inversores y rompedores de Bolsa. Tendría gracia la cosa si no fuera tanto por la sangre derramada como por los deshaucios dictados. Y encima les pagan gratificaciones por arruinar a medio mundo. En fin.

Un abrazo.

Javier Quiñones Pozuelo dijo...

Todo es imperfecto y por lo tanto mejorable. Debe eliminarse la corrupción y poner coto a los abusos económicos de algunos. Pero lo que nunca se puede hacer es pegar tiros en la nunca o poner coches bombas para tratar de alcanzar reivindicaciones políticas y aquí hay muchos que como Pilatos se quieren lavar las manos de la sangre inocente derramada y además sin quitarse la careta y sin tener una palabra de perdón.

Gracias a los tres por vuestros comentarios.

Un abrazo, Javier.