jueves, 31 de mayo de 2012

No vamos bien


Después de pasarse cuatro años en la oposición sin tender la mano más que en contadísimas ocasiones y siempre para temas de más o menos segundo orden; después de no haber apoyado ninguna de las acciones, por muy erráticas que fueran algunas de ellas, ni de las propuestas del gobierno anterior para paliar la crisis; después de haber ido a las elecciones, que legítimamente ganaron, sin decir claramente qué iban a hacer cuando llegaran al gobierno; después de tanto blasonar de que tenían las soluciones y las recetas, de que sabían lo que teníamos que hacer para salir de la crisis, hemos llegado, como diría Gruocho Marx, de la nada a las más altas cimas de la miseria.

Nadie es respondable de nada. El agujero financiero, o crisis, o como puñetas le quieran llamar, de ese banco de nueva creación no tiene responsables, se ha gestionado solo, nadie ha tomado decisiones equivocadas; como Ulises a Polifemo, nadie se ha llevado nada de nada. Seguro que Nadie tiene, sin embargo, cara y ojos, corazón y huesos.

Ahora se dará la paradoja, por no llamarlo descomunal estafa, de que los recortes en sanidad y educación van a servir para sanear ese banco de nueva creación tan "sólido" y tan "seguro" como nos querían hacer creer algunos. ¡Qué desfachatez!

Desde el borde del precipicio, y desde estas páginas volanderas que hoy se apartan algo de su natural razón de ser, que no es otra que la literatura, decididamente repito: no vamos bien.

3 comentarios:

Rafael dijo...

Javier, es realmente escandaloso. No sólo que nadie sea responsable, sino que además se vayan "indemnizados". Vamos, que acemás de dejarlo ciego, a Polifemo se le llevan las ovejas.
Un abrazo.

Francesc Cornadó dijo...

La situación es escandalosa, los políticos son de la más baja calaña, engañan, estafa, y si luego un juez intenta destapar, el juez es juzgado y condenado, mientras otros jueces se van de vacaciones a Marbella y los estafadores se jubilan con pensiones vitalicias millonarias que pagamos entre todos los estafados.
salud

Javier Quiñones Pozuelo dijo...

¡Cuánta razón tenéis, amigos!
Gracias por vuestros comentarios.
Un abrazo, Javier.