viernes, 22 de mayo de 2015

¿Adiós a la literatura?



Mis amigos y compañeros Teresa Barjau, Joaquim Parellada y Carlos Alcalá, me envían este manifiesto en defensa de la enseñanza de la literatura en la Secundaria. Como lo comparto plenamente y sufro el recorte como ellos, lo dejo en estas páginas para que lo lea y lo difunda aquel a quien le interese. 

                           ¿ADIÓS A LA LITERATURA?

Como consecuencia de la implantación del nuevo currículum de bachillerato definido por la LOMCE, la materia dedicada al estudio de las literatura castellana y catalana) ha sufrido una degradación que consideramos inaceptable. Hasta la fecha ambas literaturas tenían la consideración de asignaturas de la modalidad de Humanidades y Ciencias Sociales con una carga lectiva de cuatro horas semanales y los alumnos podían elegirlas en los exámenes de acceso a la universidad.

A partir del próximo curso quedan relegadas a la categoría de “materia específica”, lo que en realidad significa que han sido excluidas de hecho del currículum de Humanidades y Ciencias Sociales. Su carga lectiva se reduce a dos horas y, además, no serán evaluables en la prueba final de bachillerato o reválida, con lo que las posibilidades de que sean elegidas por los alumnos se reducen muy considerablemente. Por el contrario la asignatura Literatura universal se convierte en materia de modalidad, evaluable en la prueba final y con una carga lectiva de cuatro horas.
            

El Departament d’Ensenyament en este caso ha aplicado mecánicamente lo que indica el articulado de la LOMCE que, al parecer, ignora la existencia en España de comunidades con dos lenguas oficiales. El Ministerio de Educación entiende que el estudio de la literatura se puede llevar a cabo perfectamente dentro del programa de la asignatura común, es decir, cursada por todos los alumnos de bachillerato. Pero debe tenerse en cuenta que, en territorios monolingües, dichas asignaturas comunes tienen una carga lectiva de ocho horas entre los dos cursos. En los territorios bilingües la carga se reduce a cuatro horas. Como demuestra la experiencia en dicha materia se prioriza todo lo que tenga que ver con la competencia lingüística y, en consecuencia, el estudio de la literatura queda relegado a un segundo plano, cuando no definitivamente suprimido.

            
Por todo ello instamos al Ministerio de Educación y al Departament d’Ensenyament a que corrijan lo que a todas luces es un despropósito y posibiliten que el estudio de la literatura recupere el lugar que le corresponde –por razones que deberían resultar obvias- en un plan de estudios de Humanidades. Para ello resulta imprescindible que se den dos circunstancias: 

1- Las asignaturas de Literatura castellana y de Literatura catalana deben recuperar su condición de materias de modalidad evaluables en la prueba final de bachillerato. 


2- Las asignaturas de Literatura castellana y de Literatura catalana deben tener la misma carga lectiva que el resto de materias de modalidad, es decir, cuatro horas semanales. 


Carlos Alcalá (Institut Infanta Isabel d’Aragó)
Teresa Barjau (Institut Icaria)
Joaquim Parellada (Institut Infanta Isabel d’Aragó)


NotaSobre este asunto de la enseñanza de la literatura publiqué hace un tiempo una entrada que puede leerse AQUÍLa ilustración, entre otras dedicadas al IV Centenario de la publicación de Don Quijote de la Mancha, está tomada del diario El País.

sábado, 16 de mayo de 2015

lunes, 11 de mayo de 2015

Cervantes y Barcelona


En Las dos doncellas, una de las Novelas ejemplares de Cervantes, publicadas en 1613, dice el narrador acerca de Barcelona:

Con todo esto, no se descuidaron de darse priesa, de modo que llegaron a Barcelona poco antes que el sol se pusiese. Admiróles el hermoso sitio de la ciudad y la estimaron por flor de las bellas ciudades del mundo, honra de España, temor y espanto de los circunvencinos y apartados enemigos, regalo y delicia de sus moradores, amparo de los estranjeros, escuela de la caballería, ejemplo de lealtad y satisfacción de todo aquello que de una grande, famosa, rica y bien fundada ciudad puede pedir un discreto y curioso deseo.

Dice Antonio Rey Hazas que en Las dos doncellas se produce el "triunfo del amor a despecho de maldicientes y necios, en contra de los escrúpulos y trabas de la moral social, al pairo de los prejuicios de la rigurosa mentalidad del siglo XVII, excesivamente puntillosa en cuestiones de honra." En ese triunfo, de caballeros y damas sevillanas que aparecen vestidas de hombre en traje de caminante, tiene un importante papel el caballero catalán Sancho Cardona, por encima "de las diferencias de nacionalidad que separan a estos andaluces del caballero catalán." Sostiene Rey Hazas que "la novela es una lección de humanismo auténtico y una defensa de los valores del hombre." Dice el narrador de la intervención de este Sancho Cardona:

Es condición natural y propia de la nobleza catalana saber ser amigos y favorecer a los estranjeros que dellos tienen necesidad alguna.

Pues eso, don Miguel, "honra de España" y "ejemplo de lealtad". ¡Ay, si viera vuestra merced los tiempos que corren!...