jueves, 24 de marzo de 2016

El silencio de Bruselas / y 2


Lo que en la tarde del día de los atentados, el martes, fue una silenciosa manifestación de duelo y de respeto sobrecogedor, se ha ido convirtiendo, con el paso de las horas y los días, en un auténtico asunto mediático. El silencio se ha trocado en un continuo corear de consignas lanzadas al aire como se vociferan los gritos de ánimo en un estadio de fútbol. Los jóvenes, muy jóvenes, se han adueñado de las escaleras de acceso a la puerta principal del edificio de la Bolsa y desde allí agitan sus banderas, son muy numerosas las turcas, y sin parar de moverse cantan las improvisadas consignas en francés: "nous sommes tous, nous sommes Bruxelles".

Abajo, en la calle y en las aceras, las televisiones de medio mundo realizan conexiones en directo para los informativos de sus respectivos países. Los fotógrafos, que abundan, fijan sus objetivos, principalmente, en las numerosas familias belgas musulmanas que han acudido hasta aquí para testimoniar su rechazo a la barbarie terrorista.

Acuden los políticos franceses en señal de condolencia y solidaridad, Anne Hidalgo y Manuel Valls, alcaldesa de París y primer ministro, ambos de origen español. La policía en formación, todos sus miembros con la mirada perdida en la lejanía, sin mirar a nadie, les rinde honores. Los ciudadanos aplauden a los políticos, pero, sobre todo, se advierte en la intensidad de los aplausos, a los policías. 

Otros policías, armados hasta los dientes, patrullan entre la gente y dan protección a los equipos de televisión. Hay tambores, guitarras, cánticos, abrazos gratis, muchas velas, innumerables grafitis escritos con tizas de colores en el asfalto. Hay todo eso, pero se echa de menos la contención y el silencio, dolorido, respetuoso y solidario con las víctimas de la primera tarde después de los atentados.

1 comentario:

Joselu dijo...

Es difícil saber qué hacer o cómo actuar porque esto solo es el principio. Solidaridad, empatía, solidez de la sociedad, evitar los desbordamientos primarios ... Todo esto es necesario pero después ¿qué? ¿Dónde será la próxima?

Saludos cordiales.