lunes, 18 de mayo de 2009

De la cáscara amarga


A Leonardo la novelística de Miguel Delibes le ha interesado siempre. Lee y relee sus obras y no sabe de qué maravillarse más, si de la creación de personajes, de las historias estremecedoras y desgarradoras que cuenta en ellas o del lenguaje que emplea para narrar y describir. Será de todo un poco. Como profesor, Leonardo, cuando ha tenido oportunidad de hacerlo, ha puesto de lectura muchas veces los libros de Delibes: El camino, El príncipe destronado, Las ratas, Los santos inocentes y en tiempos recientes, Cinco horas con Mario. Precisamente es esta última obra mencionada la que Leonardo considera una lección magistral de lenguaje familiar y coloquial. Cuando Leonardo lee en sus clases algunos capítulos de esta novela, los bolígrafos echan humo anotando giros coloquiales de la máxima expresividad puestos en boca de Menchu, esa mujer insatisfecha, reaccionaria y tan humana, sin embargo.

Hace pocos días, una alumna atenta e interesada preguntó a Leonardo qué significaba ser “de la cáscara amarga”. La joven había leído y subrayado el siguiente pasaje del texto de Cinco horas con Mario: “ Por mucho que te rías, Mario, don Nicolás es un hombre de la cáscara amarga, no sé si de Lerroux o de Alcalá Zamora pero significado y, desde luego, muy rojo, de los peores, de los que no acaban de dar la cara.” Leonardo se sorprendió de que la alumna no le preguntase acerca de la personalidad compleja y contradictoria de Lerroux o de Alcalá Zamora o del hecho de ser calificado como “rojo”. Ello se debía a que la mencionada alumna había conseguido información relativamente fácil sobre esos personajes y sobre el uso del color rojo con connotaciones políticas. Así que Leonardo le respondió a la pregunta y dijo:

“Lo mejor es que en vez de explicárselo yo, se lo aclare alguien que se interesó por el sentido y el origen de los dichos. Les estoy hablando de José María Iribarren cuyo libro El porqué de los dichos es uno de los más instructivos y divertidos tratados que sobre paremiología, el estudio de los refranes y de las frases hechas, se pueden leer. Al referirse a esta expresión, “ser de la cáscara amarga”, escribe Iribarren:

Según el Diccionario de 1970, ser una persona de la cáscara amarga siginifica “ser de ideas muy avanzadas.” Es ésta una de las tantas expresiones que con el tiempo han cambiado de sentido. Covarrubias no la trae en su Tesoro. Pero sí el Diccionario de Autoridades de la Real Academia (1726-39), que dice así: “Ser de la cáscara amarga: Ser un hombre travieso o valentón.” El paso de este significado al de hombre de ideas avanzadas debió de producirse a mitades del siglo XIX. En la obra de Julio Nombela Impresiones y Recuerdos, (tomo I, pág. 32, Madrid, 1909) leí lo siguiente, con referencia al año 1854: “Los amigos con quienes pasaba mi abuelo la primera hora de la tarde en el café que frecuentaban, eran de la cáscara amarga, como llamaban entonces a los progresistas.”
O sea, jóvenes, dijo Leonardo tras cerrar el libro y depositarlo en su mesa de profesor, que visto lo visto, de muchos de nosotros también podría decirse, sin que fuera desdoro, lo mismo que de ese “amigote” de Mario, el tal don Nicolás, que somos de la cáscara amarga. Dio después, como solía hacer casi siempre, la clase por terminada, no sin recomendarles que no dejaran de echar una ojeada, cuando el tiempo se lo permitiese, al sustancioso libro de Iribarren.


Nota. En la presentación a la obra mencionada, escribe Luis Carandell: “José María Iribarren nació en Tudela de Navarra en 1906 y murió en 1971. Abogado de profesión, fue en 1936 secretario particular del general Mola y publicó un libro de gran interés para el estudio de la Guerra Civil; un libro que prohibieron inmediatamente las autoridades franquistas. Se dedicó a la investigación histórica con biografías como la de Espoz y Mina pero se hizo famoso sobre todo por sus obras de literatura costumbrista relacionadas con Navarra y otras regiones de España. El porqué de los dichos es un verdadero tratado de paremiología o ciencia de los refranes.

1 comentario:

Cáscara amarga dijo...

Hola, Javier
Y, de ahora en adelante, "Cáscara amarga" también es un portal de información para el colectivo LGTB, es decir, "Información desde la otra acera" http://www.cascaraamarga.es