sábado, 7 de marzo de 2009

Juego decisivo: tie break

Para Claudio

Era un partido importante, puesto que se dirimía el pase a la final del torneo. A pesar de que hubiera sido mejor que no jugara, decidimos no decirle nada, a los once años es mejor no hablar de según qué cosas, y le acompañamos, como siempre, en el coche. Para él todos los campeonatos son igual de importantes, así que agradeció el no faltar a la convocatoria. La tarde nublada amenazaba llover cuando se inició el encuentro. Empezó jugando bien, concentrado, apoyándose sobre todo en la derecha invertida y en el revés a dos manos, sus golpes más resolutivos, pero cedió el primer set por un ajustado siete a cinco, tras casi una hora de lucha. El segundo arrancó mal, el rival se puso tres a cero. El fantasma de la derrota le espoleó y le hizo despertar. Buscó más los ángulos, subió a la red, hizo dejadas y resolvió con el revés paralelo de ataque. Acabó imponiéndose por seis a cuatro en cuarenta y tres minutos. Ninguno de los dos jugadores parecía dispuesto a entregar el partido, de modo que los intercambios eran cada vez más intensos y más agresivos. La igualdad en el tercer set, el que habría de decidir el partido, se mantuvo hasta el empate a seis juegos. Habría, pues, juego decisivo, tie break. Chispeaba cuando lo empezaron, pero el juez árbitro no detuvo el juego. Tras haber cambiado de campo con empate a tres, el rival le ganó un servicio y cobró ventaja de cinco a tres. Cuando se disponía a servir para hacerse con la primera bola de partido, mi mujer sintió la vibración del móvil en el bolsillo de su chaqueta. Contestó la llamada. Cuando colgó, me dijo: “Es del hospital: tu padre.” No me fui enseguida, para que no perdiera la concentración.

4 comentarios:

Antonio Serrano Cueto dijo...

Uf. Alguna vez escribí que pocas cosas alteran más el ritmo de la vida que una llamada de teléfono. Por cierto, ¿cómo quedó el partido? Un abrazo.

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Desde el punto de vista literario, de no haber existido esa llamada, este relato no habría tenido demasiado sentido. Si todo acabó en un susto, dobles albricias.

Seba dijo...

hola
que buen blog que tienes, te invito a qu visites el mio.
q consiste en la campaña de un equipo de futbol. videos, imaagenes, informacion y a responder la encuesta por favor.

http://azuules.blogspot.com/

Javier Quiñones Pozuelo dijo...

Gracias por vuestros comntarios. Antonio, el partido de la realidad que inspiró este de la ficción se perdió; la llamada quedó en un susto. Pero ello importa poco,responder tu pregunta es como motrar el trasfondo real que puede tener este relato. Lo importante es leerlo como lo que es, sólo un relato. Seba, he visitado tu blog, pero siento decirte que estoy algo alejado del mundo del fútbol, que sólo me interesa tangencialmente. Gracias, de todos modos, por tu visita.
Un abrazo, Javier.