viernes, 12 de septiembre de 2014

Verdadera libertad de espíritu


CANCIÓN XXXV

En soledad vivía,
y en soledad ha puesto ya su nido,
y en soledad la guía
a solas su querido,
también en soledad de amor herido.

DECLARACIÓN. Dos cosas hace en esta canción el Esposo. La primera, alabar la soledad en que antes el alma quiso vivir, diciendo cómo fue medio para en ella hallar y gozar a su Amado a solas de todas las penas y fatigas que antes tenía; porque como ella se quiso sustentar en soledad de todo gusto y consuelo y arrimo de las criaturas por llegar a la compañía y junta de su Amado, mereció hallar la posesión de la paz de la soledad en su Amado, en que reposa ajena y sola de todas las dichas molestias.
   La segunda, es decir que, por cuanto ella se ha querido quedar a solas de todas las cosas criadas por su querido, él mismo enamorado de ella por esta su soledad, se ha hecho cuidado de ella, recibiéndola en sus brazos, apacentándola en sí de todos los bienes, guiando su espíritu a las cosas altas de Dios. Y no solo dice que él es ya su guía, sino que a solas lo hace sin otros medios, ni de ángeles ni de hombres, ni de formas ni de figuras, por cuanto ella por medo de esta soledad tiene ya verdadera libertad de espíritu, que no se ata a alguno de estos medios.

San Juan de la Cruz, Poesías completas y otras páginas, edición de José Manuel Blecua, Biblioteca Clásica Ebro nº 68, Zaragoza, 1974; cita de la página 102.

martes, 9 de septiembre de 2014

Miguel Delibes: el soplo de Dios



El alma constituía una realidad simple, y del complejo humano era ella lo único fundamental. Apenas recordaba el cadáver de su padre yaciendo en un ataúd negro, del tamaño del de un niño, y últimamente el descarnado y enlutado de la señora Zoa. Pero al evocarlos ahora, experimentaba una sensación rotundamente clara de que allí no quedaba apenas nada de su padre o de la señora Zoa. Eran unos amorfos pedazos de materia, un cárdeno montón de pienso para los gusanos. Aquella rigidez amoratada de los miembros, aquella mueca póstuma dibujada en el rostro con el postrer rechinar de dientes y el último movimiento muscular voluntario daban idea de que allí se había consumado un desligamiento, una recentísima escisión. De un lado quedaba aquel cuerpo, tieso y frío como un garrote; al otro, en una región inaudita e inasequible para los vivos, permanecería el alma durante una era interminable. Aquello no era, pues, el sueño eterno, sino un eterno despertar. (...) Esto [el cuerpo] desaparecerá un día. Volverá a fundirse con el barro de donde ha salido. Pero el alma..., el alma es el soplo de Dios.

Miguel Delibes, Aún es de día, 1ª edición, octubre de 1949, Col. Áncora y Delfín, Editorial Destino, Barcelona; cita de las páginas 230-231.

jueves, 4 de septiembre de 2014

Miguel Delibes: la ciudad se le hacía vieja


A pesar de la inmensa tristeza que destila Aún es de día, segunda novela de Miguel Delibes, publicada en 1949, y del ambiente sórdido que rodea al protagonista, Sebastián, a quien acompañamos en su camino de perfección a lo largo de páginas en las que se describe un ambiente asfixiante y mezquino, la maestría narrativa del autor aparece en párrafos como este, a la altura del mejor Delibes, que cambiaría su rumbo narrativo con la publicación de El camino, en 1950, y acabaría convirtiéndose en un clásico fundamental en la historia de la novela española:

Ahora la ciudad se le hacía vieja, turbia y desapaciblemente sucia; desabrida en su rutina gris, en su monotonía de piedras amontonadas con un diverso y a veces opuesto sentido arquitectónico. La escasa luz la hacía todavía más lánguida y decadente. Las calles equivalían a tiras de asfalto, ribeteadas por casas desiguales, amorfas, vagamente lóbregas y huidizas. Las conversaciones de los transeúntes eran huecas y vulgares, como las casas y las calles; con un ritmo roto, desafinado, de música maltratada. En las esquinas algunas viejas vendían castañas asadas, encerradas en una casetucha de maderas grises, con reminiscencias de ataúdes.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Camino del exilio



En memoria de todos los que sufrieron el exilio republicano. 75 aniversario. 1939-2014. Que el presente nunca olvide las huellas del pasado.


domingo, 6 de julio de 2014

Fe de vida


Algún descerebrado, o quizá algún gracioso barato, me da por muerto en Wikipedia. Según se dice en la entrada dedicada a mi persona, fallecí el 4 de julio de 2014. Quede claro, con esta fe de vida, que no ha llegado mi hora aún y que por decencia alguien debería corregir esa broma de mal gusto. 

¡Viva el rigor de las enciclopedias en la red!

jueves, 5 de junio de 2014

Subí para descender: de Petrarca a Fernando de Rojas


En las Epístolas familiares, reflexionando sobre la idea de la mudanza que en nosotros hace el tiempo, escribe Petrarca: "Sé que subo para descender, florezco para secarme, crezco para envejecer, vivo para morir." En La Celestina, siguiendo la misma idea, la de que "es ley de fortuna que ninguna cosa en un ser mucho tiempo permanesce: su orden es mudanças", pone Rojas en boca de Celestina la siguiente reflexión:

Cerca ando de mi fin. En esto veo que me queda poca vida. Pero bien sé que sobí para descender, florecí para secarme, gozé para entristecerme, nascí para vivir, viví para crecer, crecí para envejecer, envejecí para morirme.

Condición inexorable, pues, es consumirnos en el tiempo inermes ante sus mudanzas...

Nota. La foto la tomé en Portbou.

miércoles, 28 de mayo de 2014

Con una venda en los ojos: García Lorca y Bagaría


En una entrevista que Luis Bagaría hizo a Federico García Lorca el diez de junio de 1936, publicada en el diario El Sol, mantuvieron este diálogo sobre el nacionalismo:

- ¿No crees, Federico, que la patria no es nada, que las fronteras están llamadas a desaparecer? ¿Por qué un español malo tiene que ser más hermano nuestro que un chino bueno?

- Yo soy español integral, y me sería imposible vivir fuera de mis límites geográficos; pero odio al que es español por ser español nada más. Yo soy hermano de todos y execro al hombre que se sacrifica por una idea nacionalista abstracta por el solo hecho de que ama a su patria con una venda en los ojos. El chino bueno está más cerca de mí que el español malo. Canto a España y la siento hasta la médula; pero antes que esto soy hombre del mundo y hermano de todos. Desde luego no creo en la frontera política.

Para los tiempos que corren, toda una declaración de principios sensata y lúcida.

Nota. La foto del Museo Dalí de Figueres la tomé el pasado mes de agosto. Según indica García-Posada en nota al texto, Lorca envió las respuestas por escrito a su entrevistador. El texto procede de Federico García Lorca, Obras Completas III. Prosa, edición de Miguel García-Posada, Galaxia Gutenberg, Círculo de Lectores, Barcelona, 1997, pág. 637. 

jueves, 22 de mayo de 2014

Tanka del ser



TANKA DEL SER

Soy el que nunca
ni pudo ni ser quiso
otro que el que fui
sombra leve en el sueño
nada que esparce el aire

Nota. La foto del viaducto, obra de Gustave Eiffel en 1878, la tomé en Colera. 

viernes, 9 de mayo de 2014

La muerte a destiempo



Me golpea la noticia, mientras tomó el primer café de la mañana, del terrible accidente que ha costado la vida, en edades tan tempranas, a cinco jóvenes en Extremadura. Nunca se está preparado para la muerte y menos cuando llega tan a destiempo. Pienso en aquellos versos de Manrique: "No se engañe nadie, no, / pensando que ha de durar / lo que espera / más que duró lo que vio, / pues que todo ha de pasar / por tal manera." Anoche subrayé, en el libro que estoy leyendo, Niños en el tiempo, de Ricardo Menéndez Salmón, el siguiente aforismo sobre la brevedad de la vida: 

La vida, escribirá Beda con palabras que parecen de mármol pero pesan menos que la lluvia, es un pájaro que sale volando de la oscuridad, aletea mientras cruza por un salón iluminado y regresa a la negrura de la que surgió. 

De pronto esa metáfora, al hilo de las vidas segadas en edad tan inadecuada, cobra un sentido trágico y hace que sea consciente, por un instante, de lo poco que pensamos, inmersos en el tráfago cotidiano, en que en cualquier momento se puede quebrar el débil hilo que nos une a la vida. Mi más sentido pésame, desde estas páginas de literatura y vida, a las familias.

Nota. La foto, como otras ya publicadas en este blog, la tomé en Portbou, en el monumento "Pasajes" de Dani Karavan dedicado a la memoria de Walter Benjamin. 

miércoles, 9 de abril de 2014

El 98 y España: Ramón del Valle-Inclán / y 5


Probablemente sea Luces de bohemia la obra más perfecta que ha dado el teatro español desde La vida es sueño y, desde luego, una de las mejores, si no la mejor, del siglo XX. En cualquier caso, es una de las grandes aportaciones de Valle-Inclán al arte dramático español. De ella, para cerrar estas entradas dedicadas al 98 y España, selecciono los siguientes aforismos:

[1] España, en su concepción religiosa, es una tribu del Centro de África.

[2] Este pueblo miserable transforma todos los grandes conceptos en un cuento de beatas costureras. Su religión es una chochez de viejas que disecan al gato cuando se les muere.

[3] ¿Qué sería de este corral nublado? ¿Qué seríamos los españoles? Acaso más tristes y menos coléricos... Quizá un poco más tontos... Aunque no lo creo.

[4] En España el trabajo y la inteligencia siempre se han visto menospreciados. Aquí todo lo manda el dinero.

[5] ¿Dónde está la bomba que destripe el terrón maldito de España?

[6] ¡En España siempre reina Felipe II!

[7] Y así, revertiéndonos la olla vacía, los españoles nos consolamos del hambre y de los malos gobernantes.

[8] En España podrá faltar el pan, pero el ingenio y el buen humor no se acaban.

[9] La Leyenda Negra, en estos días menguados, es la Historia de España. Nuestra vida es un círculo dantesco. Rabia y vergüenza.

[10] Deformemos la expresión en el mismo espejo que nos deforma las caras y toda la vida miserable de España.

[11] En España es un delito el talento.

[12] En España el mérito no se premia. Se premia el robar y el ser sinvergüenza. En España se premia todo lo malo.

miércoles, 2 de abril de 2014

El 98 y España: Ángel Ganivet / 4


Quien fuera considerado precursor del 98, dejó escrito lo que sigue en su estupenda novela, podríamos decir que algo olvidada, Los trabajos del infatigable creador Pío Cid (1898):

- En nuestro amado país -dijo Pío Cid- todos los centros gubernativos deberían llevar una partícula negativa. Tendríamos entonces Ministerios de la Desgobernación y así por el estilo. El único que funciona es el de la Guerra y funciona mal. Yo le digo a usted que hay que trabajar para que España se levante y que hasta que no se levante no hay medio de hacerla andar en ningún sentido. Lo único que tenemos hoy en España es ignorancia y orgullo, no se puede pedir más perfecta representación de lo que somos. Ese orgullo es bueno: algún día vendrá el saber y todo se andará. Nosotros no conocemos más que dos orgullos: el aristocrático y el militar. El día que tengamos el orgullo intelectual podremos aspirar a algo.

Nota. El retrato del escritor se debe a José Ruiz de Almodóvar.

viernes, 28 de marzo de 2014

El 98 y España: Miguel de Unamuno / 3


En su libro En torno al casticismo, publicado en 1895, escribió Unamuno lo que sigue:

Fue grande el alma castellana cuando se abrió a los cuatro vientos y se derramó por el mundo, luego cerró sus valvas y aún no hemos despertado. Mientras fue la casta fecunda no se conoció como tal en sus diferencias, su ruina empezó el día en que gritando: "¡Mi yo, que me arrancan mi yo!", se quiso encerrar en sí.
     ¿Está todo moribundo? No, el porvenir de la sociedad española espera dentro de nuestra sociedad histórica, en la intrahistoria, en el pueblo desconocido, y no surgirá potente hasta que le despierten vientos o ventarrones del ambiente europeo.
     Eso del pueblo que calla, ora y paga es un tropo insustancial para los que más le usan y pasa cual verdad inconclusa entre los que bullen en el vacío de nuestra vida histórica que el pueblo es atrozmente bruto e inepto.
     España está por descubrir, y solo la descubrirán españoles europeizados.

Nota: El retrato de Unamuno se debe a Gutiérrez Solana.

martes, 25 de marzo de 2014

El 98 y España: Antonio Machado / 2


Pedro Laín Entralgo calificó estos versos de Machado, pertenecientes al poema "El mañana efímero", de Campos de Castilla (1917), como "cuatro de los más atroces versos que jamás se hayan escrito sobre la realidad de la vida española" en su libro La Generación del 98 (1961). Frente a la España que en ellos se describe, Machado habla en otros versos del mismo poema de la "España del cincel y de la maza, implacable y redentora, la de la rabia y la de la idea", la que no debe "ahogarse en la España que bosteza", la que no debe "helarse en la España que se muere", como dijo en el poema "Envío", fechado en Baeza en 1913:


Esa España inferior que ora y bosteza,
vieja y tahúr, zaragatera y triste;
esa España inferior que ora y embiste,
cuando se digna usar de la cabeza.

jueves, 20 de marzo de 2014

El 98 y España: Pío Baroja / 1


En octubre de 1912 y recién instalado en "Iztea", fechó Pío Baroja El aprendiz de conspirador, primera novela de las Memorias de un hombre de acción. De ella tomo este diálogo entre Martín Zurbano, un contrabandista de Varca, y Eugenio de Aviraneta sobre lo que es o no necesario para España:

- Aquí se necesita un hombre, Aviraneta.
- Aquí se necesita un pueblo, Zurbano.
- Yo estoy convencido de que en España, hoy, lo mejor sería una dictadura militar, una dictadura de un hombre justo, valiente, que supiese sentar las costillas a todo el que quisiera salirse de la ley.
- No, Martín -contestó Aviraneta-; no estoy conforme. España no necesita más que una dictadura: la de la justicia, la de la inteligencia, la de la libertad. Nada de fuerza, nada de soldados que quieran imitar a Napoleón. El poder civil debe estar siempre por encima del poder militar. El ejército no debe ser más que el brazo de la nación, nunca la cabeza. 

miércoles, 26 de febrero de 2014

Con tenacidad, lo consiguieron



Lleva años quejándose Leonardo del arrinconamiento al que han sometido a la literatura en las aulas los jerarcas educativos. Cada vez se queja menos, porque aunque le cueste, ha acabado por reconocer la derrota y retirarse, como se suele decir, a sus cuarteles de invierno, en la certeza de que no han de venir tiempos mejores. Con todo, hace unos días, explicando a sus jóvenes alumnos la importancia de la prosa modernista de Valle-Inclán, tras la lectura de un fragmento de la Sonata de Otoño, recurrió al libro de texto que se utilizaba en COU para la asignatura de "Literatura Española del siglo XX", de Fernando Lázaro Carreter y Vicente Tusón y  leyó el siguiente fragmento:

Las Sonatas son las supuestas memorias del Marqués de Bradomín, un "don Juan feo, católico y sentimental". Con una frecuente aureola de leyenda y de misterio, se suceden aventuras y amores, episodios de exquisita elegancia o de un amoralismo provocador. Es la exaltación de un mundo decadente, visto con una mirada nostálgica y distanciada. Por su estilo, suponen para la prosa española lo que la obra de Rubén Darío supuso para la poesía: es una prosa rítmica, refinada, rica en efecto sensoriales, bellísima.

"De paso -dijo- y sin querer hacer comparaciones, que ya se sabe que siempre son odiosas, observen el listado de libros de lectura que los alumnos debían leer a lo largo del curso en aquella asignatura que disponía de cuatro horas semanales en el horario lectivo:

Miguel de Unamuno, San Manuel Bueno, mártir.
Pío Baroja, El árbol de la ciencia.
Ramón del Valle-Inclán, Luces de bohemia.
Antología poética de Antonio Machado y Juan Ramón Jiménez.
Federico García Lorca, La casa de Bernarda Alba.
Antología poética de la Generación del 27.
Camilo José Cela, La colmena.
Luis Martín-Santos, Tiempo de silencio.
Miguel Mihura, Tres sombreros de copa.
Antonio Buero Vallejo, El tragaluz.
Antología poética de Blas de Otero.
Pablo Neruda, Veinte poemas de amor y una canción desesperada.
Juan Rulfo, Pedro Páramo.


Cuando Leonardo terminó, algo fatigado, la lectura del listado de autores y títulos de obras, añadió que había un capítulo final del libro dedicado a las literaturas catalana, gallega y vasca en la que se leían poemas de Salvador Espriu y fragmentos de Mercè Rodoreda en catalán; textos de Castelao y Celso Emilio Ferreiro en gallego y poemas en vasco de Gabriel Aresti, todos con traducción al castellano. Una asombrosa pregunta tuvo aún que atender: "¿Y todo eso lo leían en un curso?" "No solo -respondió Leonardo-, a ello deben añadir una selección de la bibliografía de consulta", "¿y eso qué es -volvió a preguntar la joven voz-?" Leonardo guardó silencio y en vez de contestar decidió empezar la lectura de un poema de Rubén Dario: Yo soy aquel que ayer no más decía / el verso azul y la canción profana.

Nota. La cita procede del libro Literatura Española, Manuales de Orientación Universitaria, Ediciones Anaya, Madrid, 1985.

sábado, 22 de febrero de 2014

Machado: nada os debo, nada os pido


Antonio:

Y al cabo, nada os debo; debéisme cuanto he escrito.
A mi trabajo acudo, con mi dinero pago
el traje que me cubre y la mansión que habito,
el pan que me alimenta y el lecho donde yago.

Manuel:

[...] Gloria... ¡la que me deben!
Nada os pido. Ni os amo ni os odio. Con dejarme,
lo que hago por vosotros, hacer podéis por mí...

miércoles, 12 de febrero de 2014

Cortázar: estamos solos y no hay tu tía


Proverbial era el uso que Manuel Fraga hacía de la expresión "no hay tu tía" y a su figura está de algún modo asociado para mí el empleo de esa frase hecha; por eso me llama la atención, releyendo el capítulo 22 de Rayuela, la utilización que de la misma hace el narrador reproduciendo los luminosos pensamientos de Oliveira con respecto a la soledad, a lo que es y significa estar solo:

La incomunicación total -pensó Oliveira-. No tanto que estemos solos, ya es sabido y no hay tu tía. Estar solo es en definitiva estar solo dentro de cierto plano en el que otras soledades podrían comunicarse con nosotros si la cosa fuera posible. (...) ¿Quién estaba de vuelta de sí mismo, en la soledad absoluta que representa no contar siquiera con la compañía propia, tener que meterse en el cine o en el prostíbulo o en la casa de los amigos o en una profesión absorbente o en el matrimonio para estar por lo menos solo-entre-los-demás?

Consulto el Diccionario de Frases Hechas que coordinó para Larousse en 2001 el doctor Ernesto Carratalá García, profesor que fue de Gramática Histórica en mis años de estudiante en la Universidad de Barcelona -un auténtico sabio-, y se dice esto acerca de la citada expresión:

Expresión figurada y familiar con la que se indica a alguien la dificultad o imposibilidad de realizar o conseguir una cosa. Pintoresca expresión que se reduce a un mal uso lingüístico, con su punto de etimología popular, del arabismo tutía (o atutía, con el artículo árabe) 'ungüento medicinal hecho con óxido de cinc'. Se empleaba en la Edad Media y aparece documentado en la Vida del escudero Marcos de Obregón, 1618.

La imposibilidad, en el caso de la cita de Cortázar, sería la de no estar solos, es decir, estaríamos condenados a estar solos-entre-los-demás siempre y en cualquier circunstancia.

Nota. El texto de Cortázar procede de la edición de Edhasa/Sudamericana, Barcelona 1977, de las páginas 119-120. 

martes, 28 de enero de 2014

Tanka del viento



TANKA DEL VIENTO
                          
Se queja el viento
sobre la luz de enero
desordenando
el agua y las palmeras
que cobijan su nombre.



Nota. La fotografía está tomada el domingo veintiséis de enero en el paseo marítimo de Llançà, junto al monumento, obra de Domènec Fita i Molat,  dedicado a la memoria del escritor catalán Pere Calders. 

domingo, 19 de enero de 2014

Emilia Pardo Bazán: comer las rosas en ensalada


En 1883 se recogían en libro la serie de artículos que sobre el Naturalismo fue publicando la novelista gallega en La Época de Madrid entre el siete de noviembre de 1882 y el dieciséis de abril de 1883. Bajo el título de La cuestión palpitante, con un prólogo de Leopoldo Alas "Clarín", el libro vio la luz ese año en Madrid. Al segundo de esos artículos, "Entramos en materia", pertenecen estas luminosas palabras:

El artista de raza nota en sí algo que se subleva ante la idea utilitaria que constituye el segundo error estético de la escuela naturalista. Este error lo ha combatido más que nadie el propio Zola, refutando la obra póstuma de Proudhon. Es de ver a Zola indignado porque Proudhon intenta convertir a los artistas es una especie de cofradía de menestrales que se consagra al perfeccionamiento de la humanidad, y leer cómo protesta en nombre de la independencia sublime del arte, diciendo con donaire que el objeto del escritor socialista es sin duda comerse las rosas en ensalada.

No hay artista que se avenga a confundir así los dominios del arte y de la ciencia: si el arte moderno exige reflexión, madurez y cultura, el arte de toda las edades reclama principalmente la personalidad artística, lo que Zola, con frase vaga en demasía, llama el temperamento. Quien careciere de esa quisicosa, no pise los umbrales del templo de la belleza, porque será expulsado.

Aquel sentimiento inefable que en nosotros produce la belleza, sea él lo que fuere y consista en lo que consista, es patrimonio exclusivo del arte.

domingo, 12 de enero de 2014

Una cruz en el camino


Circulando por las carreteras de la Sierra de Gata, veo esta cruz a la vera del camino. Detengo el coche. Hay una casa solariega al lado y un pequeño huerto donde se alza la cruz, de un tamaño considerable, como si quien la levantó quisiera que se viera desde la carretera. No hay nadie. Aparco el coche debajo de un inmenso eucalipto, a la entrada del camino hacia la casa. En uno de sus muros está escrito, lo veo al pasar,con letras grandes, la leyenda "ZP traidor", que otros han intentado borrar. Me acerco al pie de la cruz. Ninguna señal, ningún nombre, ninguna fecha. 



¿A quién estará dedicada esta cruz? ¿A alguien que tuvo aquí un accidente de tráfico o a alguien que murió en este lugar, en este huerto de modo violento y contra su voluntad? Imposible saberlo, no hay nadie a quien preguntar. Veo la casa a lo lejos mientras regreso al coche.


Conociendo la represión que en esta comarca se vivió durante las primeras semanas de la guerra civil, pienso que tal vez la cruz esté dedicada a una o a varias víctimas de aquel pasado nuestro tan violento. Nunca lo sabré. Han transcurrido demasiados años, pero la cruz sigue ahí para recordar al viajero que alguien murió en ese preciso lugar.

Continúo el camino hacia Hoyos. He dejado atrás Valverde del Fresno y San Martín de Trevejo. Hermosa tierra de Extremadura, ¡qué entrañable me resultas!